(6a Parte)
¡¿Pronto?! Debo de empezar por donde no debiera; quiero ofrecer una disculpa a mis pocas pero imprescindibles amigas lectoras por abandonar largo tiempo esta entrega de relatos ya no tan anónimos.
Y pues bueno, es mejor dejar de pensar en el tiempo y comenzar por la parte que dejamos en suspenso: la sexualidad. Y como ya muchos lo deben de saber, retomé esta palabra que se utiliza mucho en el lenguaje de los sexólogos por ser considerada la más completa respecto del tema que abordaremos.
Siguiendo una tendencia cientificista, parecer ser que a pesar de que los hombres desarrollamos un gusto inherente por las relaciones sexo-genitales (RSG) debido a nuestros altos niveles de testosterona (en la mayoría de los casos), las mujeres tienen la capacidad de multiplicar su placer muchas más veces de manera ininterrumpida a diferencia de los hombres. Ahora bien, paradójicamente, pareciera ser que las mujeres le dan una importancia menor a las RSG, poniendo mayor énfasis en otro tipo de placer. Los hombres, por el contrario, se comportan muchas veces como el macho dominante de la manada y sin ningún tipo de conciencia respecto a dicho proceso social.
Respecto al tema del “macho”, Carlos Estrada hace un interesante artículo que se puede consultar en la liga www.geocities.com/losafp/ensayos/ProMacho3.htm. Ayudará mucho para complementar este tema y la relación en la actualidad del hombre (macho)-mujer(hembra) entre otras cosas.
Foto y Poema de: publicanary.blogdiario.net/
¡¡Hoy te haré el amor!!
Seré tuya, serás mío, seremos los dos sin razones, motivos, preguntas,
solo que; hoy será el día y te haré el amor.
Mirararás mi cuerpo desnudo detenidamente,
y solo con tu mirada iras entrando en calor,
entonces muy lentamente me acercare a ti, sin reclamos, sin preguntas.
Y ya cerca acariciare tu rostro, para recordar cada facción,
te hablaré muy despacio, te diré al oído cosas inimaginables,
cosas que nunca has oído... que solo te harán desearme.....
Recorrerás palmo a palmo cada parte de mi cuerpo,
y sintiéndote en la gloria pedirás por mas placer,
abriré mis ojos para mirarme en los tuyos...,
que profundos y serenos te dirán que soy tuya....
Sentirás mi piel arrastrarse por la tuya,
aunque somos dos cuerpos..., en almas seremos una.
en ti verteré amor, pasión, deseo y lujuria
y tu sentirás morir en delirio, pidiendo la luna.
Y ya al borde del éxtasis me harás tuya completamente,
de manera pasional, salvaje, y aun mas incoherente.
Y cuando juntos los dos lleguemos al clímax de nuestra unión,...
te recordare que un día te dije...
¡¡Que hoy te haría el amor!!.
Ahora bien, el tema de la sexualidad en las relaciones interpersonales trata de integrarse a los artículos anteriores que hablan del desarrollo individual y dual. La sexualidad al ser una palabra tan amplia, abarca: el autoconocimiento, el placer, el erotismo y las RSG.
El autoconocimiento es vital para lograr una sexualidad lo más completa posible. He aquí el primer obstáculo con el que nos enfrentamos desde la infancia, sobre todo las mujeres. Debido al desarrollo y crecimiento de una sociedad machista en donde “lo viril” predominó, la mujer fue utilizada como instrumento de lo sexual en el hombre, disminuyendo curiosamente la propia sexualidad del hombre. La exploración de nuestro cuerpo quedó ausente del ejercicio de la sexualidad, siendo reducida a las relaciones sexo-genitales. Recuerden que utilizamos este término de RSG debido a que las relaciones sexuales solo se limitarían a la relación existente entre dos sexos (masculino y femenino) determinadas histórico y biológicamente.
Fue así que el autoconocimiento en el terreno de la sexualidad tardó mucho tiempo en socializarse. Fue precisamente con la mujer que comenzó la reivindicacón del cuerpo humano para obtener placer. Cuando las mujeres pugnaron por una sexualidad (entendida en el plano de las RSG) libre de las cadenas del macho dominante, fue como se empezó a pensar más en un término amplio de este tipo de relaciones. Posteriormente con la apertura de la unión sexual, se trascendió la heterosexualidad como única forma de estudio sexual. Es decir, el feminismo (bien entendido y aplicado) junto con las diversas formas de relaciones sexuales (M-M, H-H, entre otras) fueron importantes en el desarrollo de la sexualidad como tal, ya que ahora podíamos pensar en todo un proceso físico-biológico e histórico. Una construcción social reconocida, mas no practicada en su totalidad.
Con los remanentes de la cultura de “lo viril”, aun es necesaria una mayor apertura ideológica que se formule mediante el conocimiento y el saber sexual. Conocimiento para liberarnos de miedos, y saber sexual para otorgarnos placer.
El autoconocimiento sexual puede iniciar con el reconocimiento de nuestro cuerpo, la exploración básica e inherente del ser humano desde que nacemos. Parecer ser que a cierta edad en la niñez nos arrebatan el instinto para explorar nuestro cuerpo, o al menos deja de ser socialmente aceptado. Esto se magnificaba con los roles del hombre y la mujer en la sociedad, en donde el hombre era más libre para hacer que la mujer. Es así como el hombre podía autoexplorarse sin la carga social que a las mujeres se les asignaba. Desafortunadamente esto aun continua en algunos casos, la mujer sigue sin reconocerse sexualmente y ello es un obstáculo para el placer. Una delas formas de reconocimiento sexual es la masturbación, actividad recomendada por los sexólogos y parte fundamental del proceso sexual, de la sexualidad.
Una vez que el autoconocimiento se logre, podemos decir que estaríamos listos para otorgarnos placer.
El placer lo defino como la búsqueda constante de un estado de ánimo de satisfacción y tendiente a la relajación. Aplicado a la sexualidad se caracteriza como el conocimiento pleno de necesidades y satisfactores que se otorgan, a sí mismo o al otro. Es así como el placer solo puede ser total cuando la unión sexual parte de un autoconocimiento que se comparte y se vive. Existen diversas formas de experimentar placer como individualidades hay. Es por ello que un complemento que contribuye en el placer es el erotismo, concepto con el cual podemos construir el camino de la satisfacción sexual.
Lo erótico es fundamental, sino es que lo más importante, debido a que es todo el proceso por el cual se perfila toda la actividad sexo-genital. Es decir, es el puente entre todo aquello construido anteriormente y las RSG. El erotismo es pues, cualquier actividad física o mental que tienda al placer.
Las RSG durante mucho tiempo fueron la panacea de “lo sexual”. La religión las determinó como una tarea de reproducción del ser humano, aislándolas del placer. Esta separación produjo la lógica ya mencionada sobre la inhibición respecto a la sexualidad. Además la sociedad judeo-cristiana las encasilla solo como relaciones heterosexuales, basándose al mismo tiempo en términos científicos, citando a “la naturaleza humana”. Después de ello las RSG solo atendían al placer masculino, excluyendo a la mujer, y excluyéndose la mujer.
Fue con el desarrollo de la sexualidad que las relaciones interpersonales comenzaron a cambiar. En la actualidad tenemos una sociedad donde la sexualidad ha tenido una gran apertura, sin embargo los niveles en los que los hombres y mujeres han decidido establecerse son distintos; algunos individuos optan por la homosexualidad, otros por la bisexualidad, unos más por la transexualidad y así.
No quisiera circunscribirme a las relaciones hombre-mujer , pero debido a mi referente más cercano y por cuestiones de espacio-tiempo, apelo a su comprensión para dedicarme exclusivamente a este tipo de RSG.
Y es que estamos hablando de algo tan importante en una relación entre dos entes fisico-biológicos tan diferentes y parecidos entre sí. La importancia se diferencia tanto en aspectos biológicos como sociales. En los biológicos los hombres llevamos las de perder, ya que las mujeres pueden llegar inclusive al placer más fácil que el hombre, y lo más interesante, incluso sin él. Ya se mencionaba en al artículo sobre el machismo, de nuestro gran amigo Carlos, el hecho de la evolución del proceso celular en donde la mujer será capaz de reproducirse por sí misma, de acuerdo a estudios realizados en Europa. Es decir, la mujer podrá incluso tener un proceso de auto-mitosis.
En el plano del placer, algunas mujeres son capaces de experimentar una cantidad de orgasmos que superan hasta el mejor hombre, es decir, por sí mismas alcanzan más orgasmos. La calidad de ellos la dejaremos de lado.
Los hombres por el contrario solo pueden, en el mejor de los casos, prolongar el orgasmo mediante un trabajo constante de su sexualidad. Para el hombre es más necesaria la mujer para lograr en su totalidad el ejercicio de la sexualidad, y muy seguramente para lograr un placer integral.
Es decir, aquí es cuando pasamos del autoconocimiento a la complementariedad; más allá de posturas individuales y científicas, a lo que apelamos en este artículo es a la socialización de la sexualidad entre el hombre y la mujer. Para ello es importante que tanto el hombre y la mujer sean libres sexualmente. Es decir, haber llegado a un grado de desarrollo de la sexualidad suficiente para reconocerse como seres sexuales. El hombre debe por su parte olvidarse de las RSG como lo esencial en dicho proceso, y por el otro lado la mujer debiera alejarse de una postura que inhiba la sexualidad.
www.faq-mac.com/bitacoras/todas/?p=269

La importancia de la sexualidad en la mujer no pueda asegurar cual sea, tal vez este integrada por la trascendencia de la sexualidad como algo físico, tal vez sea una postura de rebeldía frente a la dominación masculina, tal vez sea algo totalmente distinto. Para el hombre la sexualidad puede ser simplemente una forma de reafirmas su dominación sobre la mujer, tal vez sea un deseo inherente a él, o simplemente sea una necesidad física, como el comer o dormir.
Tal vez estas dos posturas son complementarias y solo falte un poco de comprensión de ambas partes, hombre y mujer son importante para llegar a una sexualidad íntegra en las parejas heterosexuales. Lo cual implica una relación de compromiso, de pareja, trascendiendo lo inmediato y tangible.
Finalmente, ¿cuál es la importancia de la sexualidad en las relaciones interpersonales? Pues ello radica en que es un elemento fundamental para la consolidación de la pareja. Muchas de las parejas actualmente terminan por alguna infidelidad, en mayor medida por parte del hombre. Entre otras cosas es debido a las RSG que el hombre busca y que no encontró con su pareja; en algunos otros casos es debido a un deseo de poseer más de una pareja, como el macho dominante. Por otro lado muchas veces las mujeres solo asumen un papel pasivo en las RSG, además de la poca imaginación en las parejas. La rapidez con que vivimos ha trastocado la sexualidad, haciéndola un acto, no un proceso. Lo efímero de lo sexual se reduce al coito y el placer momentáneo. Los hombres y las mujeres hemos perdido la cualidad de la imaginación
La mujer debe asumir un papel más activo sexualmente, eliminar prejuicios socioculturales y reconocerse como un ser con una potencialidad sexual impresionante. Sin eso, seguiremos experimentado casos en donde tanto el hombre como la mujer piensa en la fidelidad como algo tan difícil como ninguna otra cosa.